Yo les digo, los superman no existen... no tenteis a la muerte.
Dos Felipes -como Dante y Virgilio- fueron enviados a un infierno, llevados en doradas alas que el Rey Eolo desplomó como hojas en otoño. Fue un momento corto, rápido y estruendoso pero no alcanzaron a notar, lo que con sus vidas pasaría.
Y luego vino el purgatorio, vagando sus restos por los mares del hemisferio sur mientras sus almas expiaban sus pecados hasta que manos cariñosas los fueron, al igual que Sordello, llevando hasta la puerta del purgatorio y lograr así el paraíso. Y de los dos ríos bebieron los Felipes, del Lete y Eunoe, olvidando las cosas malas y recordando sólo las buenas, de la mano de Beatriz (la fe).
Y en el paraíso hoy descansan con los nueve coros que les cantan, lo mismo que un día nueve de el mes número nueve, con la Santísima Trinidad y toda su bondad, han podido ver a Dios y hoy, ya descansan en paz, alejados de esta vida terrena, que no es más que un paso a La Divina Comedia...
Taller de Cosio
Taller literario en un bosque imaginario de pinos altos y frondosos, con una casa de madera y humeante chimenea de piedra, rodeado de hermosos jardines en flor y con la puerta abierta a todo quien quiera entrar.
sábado, septiembre 10, 2011
martes, septiembre 06, 2011
Los Feito

Van cayendo como perlas en el suelo,
haciendo un ruido sereno,
saltando unos más alto que otros,
en el manto del consuelo.
Nacieron unidos todos con el hilo hilvanado de los abuelos,
haciendo un collar de nácar,
que al cuello de los herederos,
se mantendrá por los años venideros.
De a uno irán partiendo,
como Dios lo haya dispuesto,
de la misma forma que de niños,
en la plaza y con disfraces, se retrataban sonriendo.
Y saldrán con el tío Pepe,
a pasear por el cielo infinito,
en un parque forestal eterno,
y vestidos de angelitos.
Tocarán el piano las dos niñas,
y el violín el más gordito,
sin dejar de lado la guitarra
con sus sones tan bonitos.
Y la ronda de los "Feito" no termina,
pues los nietos y bisnietos ya son vida,
como lo hicieron en su siglo los más viejos,
llegados desde Asturias Patria querida...
Ellos formarán un collar de perlas, largo, hermoso y siempre unidos,
con el hilo llegado de tierra lejana
y que en ésta, ahora cercana,
sus frutos como bien quisieron, ya han surgido.
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María Ignacia Guerrero de Cosio
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sábado, septiembre 03, 2011
iKnow
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María Ignacia Guerrero de Cosio
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domingo, agosto 28, 2011
Despedida
Marujita querida,
Un día de verano naciste y 93 años después, uno de invierno marchaste y en todos tus tantos años vividos muchas cosas dejaste...
Aquel poema en tu cuaderno de literatura o esa vieja partitura que sobre el piano descansa, como lo hace hoy tu alma.
Muchas cosas dejaste. Dejaste tu imagen serena y tu risa contagiosa, la que muchas veces la vida, trató de quitar de tu boca.
Dejas un mensaje de amor, de optimismo y honestidad, cualidades de una madre que supo superar la adversidad.
Y vendrán las fechas importantes y tu estarás distante... para aquellas misas con el coro y esas cuecas dieciocheras que bailabas con decoro.
Los pinceles duermen en el estante esperando por tus manos ágiles y cálidas, aquellas que con desplante hoy llevan, un rosario de acompañante.
Hija única no fuiste pues tus primas y primos fueron los hermanos que te dio la vida.
Muchos caminos recorriste y otros países visitaste, dos hijos dejaste, que siete nietos te dieron, ellos sabrán por sus padres la gran abuela que tuvieron.
Y tu ejemplo de vida será para cada uno de ellos, la huella en el camino hacia el amor y la paz.
En paz viviste y en paz te has marchado.
Descansa en paz Marujita que a nuestro tiempo te acompañaremos, viviendo en la Fe de nuestro Señor y tu mirada desde el cielo...
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María Ignacia Guerrero de Cosio
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miércoles, agosto 24, 2011
El ABC de la vida... en Chile.
En el colegio lo que primero aprendemos es el ABC, los números y la geometría. Algunos llegan a la meta del 4to. medio, otros, quedan en el camino.
Algunos van a la universidad y trabajan en su profesión, otros, aprenden un oficio y trabajan donde pueden.
Entonces, entiendo lo aprendido: El círculo de la vida nos lleva por distintos caminos para luego encontrarnos todos en posiciones radicalmente opuestas: ABC1 = 10%, C2 = 20%, C3 = 30%, D = 30%, E = 7%. Los primeros y los últimos comparten -increiblemente- muchas coincidencias: comparte sólo con sus pares y viven en sectores exclusivos, unos a cota 1.000 los otros a cota 500.
Algunos van a la universidad y trabajan en su profesión, otros, aprenden un oficio y trabajan donde pueden.
Entonces, entiendo lo aprendido: El círculo de la vida nos lleva por distintos caminos para luego encontrarnos todos en posiciones radicalmente opuestas: ABC1 = 10%, C2 = 20%, C3 = 30%, D = 30%, E = 7%. Los primeros y los últimos comparten -increiblemente- muchas coincidencias: comparte sólo con sus pares y viven en sectores exclusivos, unos a cota 1.000 los otros a cota 500.
El gran peso se lo lleva la clase media, aquella que toma su nombre por ser "la mortadela del sandwich". Para ella no existen dineros ahorrados para "emergencias". Está obligada a endeudarse para cubrir gastos extras y vivir en
una constante bicicleta financiera. El único gimnasio que conocen es el bancario, de banco en banco para tapar un hoyo con tierra de otro. Los pobres recurren a la Municipalidad, a la posta, al Hogar de Cristo, a un Techo para Chile o a las docenas de ONG que existen para ayudarlos. Poco pero seguro y gratis...¡¡¡
Letras, números y geometría... pero que crudos pueden ser en estas "clasificaciones".
una constante bicicleta financiera. El único gimnasio que conocen es el bancario, de banco en banco para tapar un hoyo con tierra de otro. Los pobres recurren a la Municipalidad, a la posta, al Hogar de Cristo, a un Techo para Chile o a las docenas de ONG que existen para ayudarlos. Poco pero seguro y gratis...¡¡¡
Letras, números y geometría... pero que crudos pueden ser en estas "clasificaciones".
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María Ignacia Guerrero de Cosio
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sábado, agosto 14, 2010
MUSEO DE LA MEMORIA
MUSEO DE LA MEMORIA... harto desmemoriado... ESA PARTE de la historia no empieza en 1973... empieza en 1970... por qué no cuentan la historia sin patrones políticos y sin adornos dramáticos que reflejan la frase de "quien se escusa, se acusa"? Esa idea fija de que todo fue en vano. Hablo de la historia como estudiamos las guerras púnicas o la caida del Imperio Romano pues, si quieren historias personales yo tengo la mía y no aparece en este museo... mi padre también está en un fosa común, enterrado entre gallos y media noche, dentro de una bolsa de basura y lejos de su patria, familia y amigos. Mi madre perdió todos sus bienes, quedó viuda con dos hijos pequeños y cero reconocimiento estatal... cuántas más hay igual que ella y nadie las recuerda?. Ellas son las esposas de aquellos que no entregaron su voto a un vende patria considerado Gran Chileno.
Ambos gobiernos representados en el Museo cometieron errores garrafales, el primero que ofrecía algo imposible y el segundo que arrasó con todo lo que pensaba diferente a él. Espero poder algún día entender qué pasó con Chile en tan pocos años; un lustro marcó a un país para siempre y será una bandera de lucha para unos pocos, para otros, tendremos que seguir trabajando y ahorrando para nuestra vejez pues no tenemos derecho a un puto peso GRATIS por no haber vivido el 1973 cómo lo refleja el MUSEO DE LA MEMORIA.
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María Ignacia Guerrero de Cosio
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viernes, enero 22, 2010
Despertar...
Duerme hombre duerme,
que al lado tuyo está tu mujer,
abriendo sus ojos tibios,
esperando tus besos fríos.
Entiendo que estés cansado,
de traer todos los días el sustento,
pero el trabajo aquí, en ésta, tú casa,
es algo que no tiene pausa.
Comienzo mi rutina diaria,
sabiéndola de antemano y,
aunque cauta te acerco mi falda,
me rechazas al darme tu espalda.
Levanto la mirada al cielo,
junto con mis ganas de ser amada,
me dirijo entonces con paso abatido,
al corazón que escuchó mis latidos.
Y esos besos de amor y abrazos de niños,
Son los que llenan de vida, mi alma, mis sentidos,
pues nada más sublime tengo,
que el cariño de mis hijos queridos.
Vuelvo y cierro tu puerta,
para velar por tus respiros…
“…que nadie moleste al papaíto,
que del campo vuelve ahíto…”
Busco refugio en el bosque de mis piernas
para calmar la pasión desdichada
y corro hasta el lago de mis lágrimas,
que me escuchan como perdidas ánimas.
Me miro en el reflejo del agua
y levanto mis senos caídos,
esperando tus manos amorosas,
para que, como otrora, les devuelvan su prosa.
Recordé su estampa púber,
mirándolos como atardeceres,
que al igual que amante diosa,
tuvieron un alba gloriosa.
Mil momentos de alegría,
firmes, listos y templados
en el debut y en lo vivenciado,
para enfrentar a los hijos bien amados.
Y de cuántas madres cuelgan,
los que plácidos y alegres sucumben,
como soldados listos en batalla,
al tiempo que como testigos, callan.
De aquella que por ser soltera,
le costó contar mal esos días,
en que toda hembra se engaña,
y terminan vituperándole su entraña.
Con la deshonra a cuestas por el hecho,
de entregarse a hombre en su lecho,
por sentirse con el atrevimiento,
libre, con descuido, pelo al viento.
Yaces hoy en nuestra cama,
lejos de mi cariño;
lejos de esas noches en que me abrigabas,
en que de mi lado no te separabas.
Al amor nacimos juntos,
ofreciéndonos uno al otro,
más cerca de la carne que de la atadura,
sin pensar en el futuro, faltos de cordura.
Y mi vientre fue con tu mancebo líbido,
como manantial de agua de azahar,
llenando las tablas que nos cubrían,
con llantos, risas y algarabía.
Contamos noches con sus lunas,
y días con sus soles,
pasamos años buenos, otros de galimatías,
pero siempre olvidadas, las galanterías.
Nunca fui para ti una estrella,
ni la mujer más bella,
tú a tu trabajo partías;
yo en casa quedaba, cuidando a las crías.
Pensando que se vive una vida,
y que es para toda la vida,
no nos dimos cuenta en vida,
lo rápido que llega la partida.
Se nos fue la corta savia,
que nos daba el motor de aliento,
sin trascendencia para la historia,
sólo una quimera en la frágil memoria.
El trabajo rompía el silencio,
aquel que se siente en la ausencia,
y aunque nunca se habló de la muerte,
ni siquiera pasó por nuestra mente.
Niña, madre, esposa y viuda,
tantos roles y una misma cosa,
todos fuertes y afables componentes,
para un mismo ser, en todos los continentes.
Y mis pechos secos lloran,
por la ausencia de él que ahora yace,
en el lecho de mujer casada,
que pronto se verá abandonada.
Yaces hoy en nuestra cama,
lejos de tu alma perdida,
que en el Reino intenta entrar,
como hace años, me supiste requebrar.
que al lado tuyo está tu mujer,
abriendo sus ojos tibios,
esperando tus besos fríos.
Entiendo que estés cansado,
de traer todos los días el sustento,
pero el trabajo aquí, en ésta, tú casa,
es algo que no tiene pausa.
Comienzo mi rutina diaria,
sabiéndola de antemano y,
aunque cauta te acerco mi falda,
me rechazas al darme tu espalda.
Levanto la mirada al cielo,
junto con mis ganas de ser amada,
me dirijo entonces con paso abatido,
al corazón que escuchó mis latidos.
Y esos besos de amor y abrazos de niños,
Son los que llenan de vida, mi alma, mis sentidos,
pues nada más sublime tengo,
que el cariño de mis hijos queridos.
Vuelvo y cierro tu puerta,
para velar por tus respiros…
“…que nadie moleste al papaíto,
que del campo vuelve ahíto…”
Busco refugio en el bosque de mis piernas
para calmar la pasión desdichada
y corro hasta el lago de mis lágrimas,
que me escuchan como perdidas ánimas.
Me miro en el reflejo del agua
y levanto mis senos caídos,
esperando tus manos amorosas,
para que, como otrora, les devuelvan su prosa.
Recordé su estampa púber,
mirándolos como atardeceres,
que al igual que amante diosa,
tuvieron un alba gloriosa.
Mil momentos de alegría,
firmes, listos y templados
en el debut y en lo vivenciado,
para enfrentar a los hijos bien amados.
Y de cuántas madres cuelgan,
los que plácidos y alegres sucumben,
como soldados listos en batalla,
al tiempo que como testigos, callan.
De aquella que por ser soltera,
le costó contar mal esos días,
en que toda hembra se engaña,
y terminan vituperándole su entraña.
Con la deshonra a cuestas por el hecho,
de entregarse a hombre en su lecho,
por sentirse con el atrevimiento,
libre, con descuido, pelo al viento.
Yaces hoy en nuestra cama,
lejos de mi cariño;
lejos de esas noches en que me abrigabas,
en que de mi lado no te separabas.
Al amor nacimos juntos,
ofreciéndonos uno al otro,
más cerca de la carne que de la atadura,
sin pensar en el futuro, faltos de cordura.
Y mi vientre fue con tu mancebo líbido,
como manantial de agua de azahar,
llenando las tablas que nos cubrían,
con llantos, risas y algarabía.
Contamos noches con sus lunas,
y días con sus soles,
pasamos años buenos, otros de galimatías,
pero siempre olvidadas, las galanterías.
Nunca fui para ti una estrella,
ni la mujer más bella,
tú a tu trabajo partías;
yo en casa quedaba, cuidando a las crías.
Pensando que se vive una vida,
y que es para toda la vida,
no nos dimos cuenta en vida,
lo rápido que llega la partida.
Se nos fue la corta savia,
que nos daba el motor de aliento,
sin trascendencia para la historia,
sólo una quimera en la frágil memoria.
El trabajo rompía el silencio,
aquel que se siente en la ausencia,
y aunque nunca se habló de la muerte,
ni siquiera pasó por nuestra mente.
Niña, madre, esposa y viuda,
tantos roles y una misma cosa,
todos fuertes y afables componentes,
para un mismo ser, en todos los continentes.
Y mis pechos secos lloran,
por la ausencia de él que ahora yace,
en el lecho de mujer casada,
que pronto se verá abandonada.
Yaces hoy en nuestra cama,
lejos de tu alma perdida,
que en el Reino intenta entrar,
como hace años, me supiste requebrar.
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María Ignacia Guerrero de Cosio
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12:38 PM
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